La Genética y la Homosexualidad: ¿Nace la gente, homosexual? La Base Biológica para la Orientación Sexual
by Rich Deem

Introducción

Nacido Gay?

Hay una creencia común entre los liberales que las personas nacen, ya sea homosexuales o heterosexuales. Los conservadores tienden a creer que la orientación sexual es de hecho una preferencia sexual, la cual es optada por el individuo. Esta página representa una revisión de la literatura científica acerca de la base para la orientación homosexual.

Rich Deem

¿Nacen algunas personas como homosexuales o más bien como heterosexuales? Mucho de las fuentes de los medios de comunicación actuales asumen que la pregunta es un problema científico solucionado con toda una evidencia que señala hacia una base biológica (probablemente genética) para la orientación homosexual. En contra de esta percepción, la cuestión ha sido pobremente estudiada (o se estudia pobremente), aunque hay algo de evidencia en ambos lados de la pregunta. Además, muchos de los estudios iniciales que fueron presentados  por los medios noticiosos como “prueba” para una base biológica para la homosexualidad, han sido contradichos más tarde, por más estudios cabales. Esta prueba se subdivide en cuatro categorías básicas:

  1. La estructura del cerebro
  2. Las posibles influencias hormonales
  3. La concordancia de homosexualidad en gemelos
  4. La concordancia de marcadores genéticos en hermanos Brain structure

¿Por qué tiene importancia?

Hasta hace unos cuantos años atrás, la orientación sexual solía llamarse preferencia sexual. Obviamente, los dos términos denotan diferencias significativas en la manera por la cual la sexualidad se desarrolla. Una preferencia es algo que se escoge, mientras que la orientación es meramente algo que nos define. Las diferencias son potencialmente importantes referente a cómo la ley se aplica a aquellos que son gays. Si la homosexualidad no se escoge, sino que realmente es una característica biológicamente determinada sobre la cual no tenemos alternativa, entonces las leyes no deberían tratar a los homosexuales varones y a los heterosexuales diferentemente, puesto que la homosexualidad sería equivalente a la raza de uno, sobre la cual no tenemos control.

La orientación sexual—el cerebro

Puesto que la atracción sexual comienza en el cerebro, los investigadores primero examinaron la cuestión de la orientación sexual comparando la anatomía de los cerebros de varones y mujeres. Estos estudios demostraron que los cerebros de los varones y las mujeres mostraron dimorfismo sexual en la área preóptica del hipotálamo, donde los varones demostraron más de dos veces en el número de células que las mujeres.1 Un segundo estudio encontró que dos de cuatro núcleos intersticiales del Hipotálamo Anterior (INAH) eran al menos el doble de grande en los varones como en las mujeres.2 Puesto que el INAH estaba involucrado en el dimorfismo sexual, fue conjeturado por Simón LeVay que podrían haber diferencias en esta región en hombres heterosexuales vs. homosexuales. La autopsia de la materia gris de pacientes de SIDA vs. sujetos masculinos de control (presuntos de ser heterosexuales) demostró que los hombres probablemente heterosexuales exhibieron INAH3 que eran dos veces al tamaño de ambos mujeres y hombres presumiblemente homosexuales que habían muerto de SIDA.3 El estudio ha sido criticado por la incertidumbre de la orientación sexual de los sujetos, y las complicaciones potenciales causadas por el virus del SIDA (que infecta el cerebro humano), y también niveles de testosterona aminorados encontrados en pacientes de SIDA. Un artículo destacado en la portada Newsweek, “¿Es Este Niño Gay”?4 caracterizó a LeVay como un “campeón para el lado genético,” si bien el estudio no requirió datos genéticos en absoluto.

Un subsiguiente estudio por Byne, et al. examinó la cuestión del tamaño del INAH3 en base al sexo, orientación sexual, y estatus HIV.5 El estudio encontró grandes diferencias en el volumen del INAH3 sobre la base del sexo (con el INAH3 de los hombres siendo mayor que el INAH3 de las mujeres). Sin embargo, el volumen de IHAH3 era menor en hombres heterosexuales masculinos que habían contraído SIDA (0.108 mm3 comparado con 0.123 mm3 en los controles de los hombres). No hubo estadísticamente diferencia significativa entre las dimensiones del IHAH3 de hombres heterosexuales vs. hombres homosexuales que habían contraído SIDA (0.108 mm3 y 0.096 mm3, respectivamente). El estudio también encontró que no hubo diferencias en el número de neuronas en el INAH3 basado en la orientación sexual, aunque los investigadores encontraron diferencias significativas entre varones y hembras, como en otros estudios.5 Era obvio de este estudio que el estudio de LeVay fue fatalmente defectuoso debido a la complicación del SIDA, y que no hubo diferencias en el INAH3 basado en la orientación sexual.

El papel del hipotálamo en la orientación sexual fue además estudiado por Swaab, et al. Otros investigadores habían conjeturado que la diferenciación del hipotálamo ocurrió antes del nacimiento. Sin embargo, el estudio de Swaab demostró que el núcleo sexualmente dimórfico (NSD) de más que 100 sujetos disminuyó en volumen y el número de células en las mujeres sólo 2-4 años postnatales. Este descubrimiento complicó las conclusiones de los estudios del cerebro, puesto que no sólo factores químicos y hormonales, sino que también los factores sociales, podrían haber influenciado este proceso.6

Un estudio por Allen y Gorski examinó la anterior comisura del cerebro, encontrando que las mujeres y los hombres homosexuales exhibieron mayores tamaños que hombres heterosexuales.7 Sin embargo, estudios posteriores usando muestras más grandes no encontraron diferencias.8

Complicando el asunto de las diferencias del cerebro entre homosexuales y heterosexuales es el problema que las experiencias sexuales mismas pueden afectar la estructura del cerebro.9 Así que, la pregunta siempre será si la práctica homosexual cambia el cerebro o si el cerebro da como resultado la práctica homosexual.

Las influencias hormonales

Puesto que la diferenciación sexual ocurre dentro del vientre, como resultado de las influencias hormonales, ha sido conjeturado que la homosexualidad puede resultar de un balance diferencial de hormonas en los vientres de aquellos que eventualmente exhiben una orientación homosexual. Puesto que los niveles hormonales dentro del vientre no están disponibles, los defensores para las influencias hormonales han estado acostumbrados a examinar la cuestión de cómo las influencias hormonales podrían afectar la orientación sexual. Estos defensores incluyen diferencias en tamaño esquelético y forma, incluso la proporción de los huesos largos de los brazos y piernas con relación a la envergadura del brazo o la estatura y los huesos de la mano de adultos (la proporción de la longitud de varias falanges).

Los estudios han mostrado que ratios de longitud digital son pronosticadoras de varias hormonas, incluyendo la hormona de la testosterona, luteínica y estrógeno.10 En mujeres, el dedo índice (2D, segundo dígito) es casi la misma longitud como el cuarto dígito (4D). Sin embargo, en hombres, el dedo índice es usualmente más corto que el cuarto. Ha sido mostrado que este ratio mayor 2D: 4D en mujeres es establecida en los dos años de edad. Ha sido conjeturado que la diferencia sexual en el ratio 2D:4D refleja la influencia prenatal de andrógeno en varones. Un estudio por Williams, et al. mostró que el ratio 2D:4D de hombres homosexuales no fue significativamente diferente a aquellos de hombres heterosexuales para una o la otra mano.11 Sin Embargo, las mujeres homosexuales exhibieron significativamente un ratio 2D:4D más pequeño comparado con las mujeres heterosexuales (vea figura para verificar). Ha sido conjeturado que las mujeres expuestas a más andrógenos en el vientre tienden a expresar una orientación homosexual. Sin embargo, puesto que estos niveles de hormona nunca fueron medidos, uno queda con el apoderado de las longitudes del dedo como un substituto. Los estudios han encontrado que más hermanos mayores un niño tiene, lo más probable es que él deba desarrollar un orientación homosexual.12 Este estudio también encontrado que los hombres homosexuales tuvieron una más grande proporción de la esperada de hermanos entre sus hermanos mayores (229 hermanos: 163 hermanas) comparadas con la población general (106 varones: 100 hembras). Los varones que tuvieron dos o más hermanos mayores se encontró que tenían ratios inferiores 2D:4D,11  sugiriendo que habían experimentado aumento de andrógenos en el vientre. Porqué andrógenos aumentados predisponían a ambos varones y mujeres para ser homosexuales, no fue explicado en el estudio.

Otro estudio examinó la longitud de los huesos largos en los brazos, piernas y manos. Ambos varones homosexuales y mujeres heterosexuales tuvieron menos crecimiento de los huesos largos en los brazos, piernas y manos, que los varones heterosexuales o mujeres homosexuales.13 Consecuentemente, los investigadores conjeturaron que los homosexuales varones tuvieron menos exposición de andrógeno durante el desarrollo que los hombres heterosexuales, mientras que las mujeres homosexuales tuvieron más grande exposición del esteroide durante el desarrollo que sus contrapartes heterosexuales. Por supuesto, acerca de la homosexualidad de los hombres, este estudio directamente contradijo los presuntos resultados del estudio de Williams arriba, que “mostró” que los varones con hermanos mayores múltiples (quien se inclinaban a ser homosexuales) experimentaron aumentada exposición de andrógeno.

Un estudio de un homosexual versus 2 varones heterosexuales trillizos se encontró que los trillizos homosexuales marcaron más en el lado femenino de la escala de Feminidad/masculinidad del Inventario de la Personalidad Multifásica de Minesota,14 sugiriendo una posible influencia hormonal (disminución de andrógenos) implicado en la orientación homosexual masculina.

Todos los estudios que reportan una posible influencia hormonal en la homosexualidad padecen de falta de cualquier evidencia verdadera de que las hormonas realmente juegan algún papel en la orientación sexual. El hecho de que los estudios contradictorios reportan incremento11,15 versus decrecimiento13-14 de andrógenos como una base para la homosexualidad no provocan confianza de que los alegatos son realmente verdaderos.

El estudio en gemelos

La observación de que factores familiares influencian el predominio de la homosexualidad condujo uno la iniciación de un número de estudios de gemelos, para analizar la posible presencia de factores genéticos. La mayor parte de estos estudios tempranos padecieron de desperfectos metodológicos. Kallmann probó a sujetos de instituciones correccionales y psiquiátricas – no exactamente poblaciones representativas "normales."17 Bailey et al, publicaron un número de estudios en los inicios de 1990′s, examinando factores domésticos involucrados en la homosexualidad de hombres y de mujeres. Estos estudios adolecieron de la forma en la cual los sujetos de estudio fueron reclutados, puesto que los investigadores anunciaron abiertamente en publicaciones Gay, resultando en poblaciones sesgadas.18 Estudios posteriores por el mismo grupo no padeció de este prejuicio de selección, y encontró que la heredabilidad de la homosexualidad en Australia fue arriba de 50 y 60% en mujeres pero sólo 30% en hombres.19

Un estudio por Kendler Et Al. en el 2000 examinó 1,588 gemelos seleccionados por una encuesta aleatoria de 50,000 grupos familiares en el Estados Unidos.20 El estudio encontró que 3 % de la población constó de no heterosexuales (homosexuales y bisexuales) y una tasa genética de concordancia de 32 %, algo más bajo que el encontrado en los estudios australianos. El estudio perdió significado estadístico cuando los gemelos fueron descompuestos en pares de hombres y mujeres, debido a la tasa baja (3 %) de no heterosexuales en la población general de Estados Unidos.

Un estudio terminado de gemelos reportó el “potencial para la respuesta homosexual,” no sólo sobre comportamiento homosexual abierto, como que tiene un componente genético.21

En un viraje en los estudios homosexuales de gemelos, un grupo de investigación australiano examinó la cuestión de si la homofobia era el resultado de la naturaleza o de la educación.22 Sorprendentemente, ambos factores domésticos / medioambientales y genéticos parecieron jugar un papel en lo que se refiere a si una persona era homofóbica o no. Más sorprendente aún, un grupo de investigación separada en EEUU confirmó que estos resultados (también añadiendo las actitudes hacia el aborto fueron también en parte genéticas).23 Ahora, aun los homofóbicos pueden afirmar que nacieron de ese modo.

Los estudios de gemelos padecen del problema de intentar distinguir entre factores medioambientales y genéticos, puesto que los gemelos tienden a vivir dentro de la misma unidad familiar. Un estudio que examina el efecto del orden de nacimiento en la preferencia homosexual concluyó, “la falta de relación entre la fuerza del efecto y el grado de sentimientos homosexuales en los hombres y mujeres sugiere que la influencia del orden de nacimiento en los sentimientos homosexuales no fue debido a un proceso biológico sino social, en los sujetos estudiados".12 Entonces, aunque el estudio de gemelos sugiere un componente genético posible para la orientación homosexual, los resultados son ciertamente no definitivos.

Genetic studies - the "gay gene"

An examination of family pedigrees revealed that gay men had more homosexual male relatives through maternal than through paternal lineages, suggesting a linkage to the X chromosome. Dean Hamer24 found such an association at region Xq28. If male sexual orientation was influenced by a gene on Xq28, then gay brothers should share more than 50% of their alleles at this region, whereas their heterosexual brothers should share less than 50% of their alleles. In the absence of such an association, then both types of brothers should display 50% allele sharing. An analysis of 40 pairs of gay brothers and found that they shared 82% of their alleles in the Xq28 region, which was much greater than the 50% allele sharing that would be expected by chance.25 However, a follow-up study by the same research group, using 32 pairs of gay brothers and found only 67% allele sharing, which was much closer to the 50% expected by chance.26 Attempts by Rice et al. to repeat the Hamer study resulted in only 46% allele sharing, insignificantly different from chance, contradicting the Hamer results.27 At the same time, an unpublished study by Alan Sanders (University of Chicago) corroborated the Rice results.28 Ultimately, no gene or gene product from the Xq28 region was ever identified that affected sexual orientation. When Jonathan Marks (an evolutionary biologist) asked Hamer what percentage of homosexuality he thought his results explained, his answer was that he thought it explained 5% of male homosexuality. Marks' response was, "There is no science other than behavioral genetics in which you can leave 97.5% of a phenomenon unexplained and get headlines."29

Abusive childhood experiences

A study of 13,000 New Zealand adults (age 16+) examined sexual orientation as a function of childhood history.30 The study found a 3-fold higher prevalence of childhood abuse for those who subsequently engaged in same sex sexual activity. However, childhood abuse was not a major factor in homosexuality, since only 15% of homosexuals had experienced abuse as children (compared with 5% among heterosexuals).30 So, it would appear from this population that only a small percentage of homosexuality (~10%) might be explained by early childhood abusive experiences.

Sexual preference or orientation?

If homosexual orientation were completely genetic, one would expect that it would not change over the course of one's life. For females, sexual preference does seem to change over time. A 5-year study of lesbians found that over a quarter of these women relinquished their lesbian/bisexual identities during this period: half reclaimed heterosexual identities and half gave up all identity labels.31 In a survey of young minority women (16-23 years of age), half of the participants changed their sexual identities more than once during the two-year survey period.32 In another study of subjects who were recruited from organizations that serve lesbian/gay/bisexual youths (ages 14 to 21 years) in New York City, the percentage that changed from a lesbian/gay/bisexual orientation to a heterosexual orientation was 5% over the period of just 12 months (the length of the survey).33 Other studies have confirmed that sexual orientation is not fixed in all individuals, but can change over time, especially in women.34 A recent example of an orientation change occurred with The Advocate's "Person of the Year" for 2005. Kerry Pacer was the youngest gay advocate, chosen for her initiation of a "gay-straight alliance" at White County High School in Cleveland, Georgia. However, four years later, she is raising her one year old daughter, along with the baby's father.35 Another former lesbian, British comedienne Jackie Clune, spent 12 years in lesbian relationships before marrying a man and producing 4 children.36 Michael Glatze came out at age 20 and went on to be a leader in the homosexual rights movement. At age 30, he came out in the opposite direction, saying, "In my experience, "coming out" from under the influence of the homosexual mindset was the most liberating, beautiful and astonishing thing I've ever experienced in my entire life."37 A 2011 study of Christian gays who wanted to change their sexual orientation found that 23% of the subjects reported a successful "conversion" to heterosexual orientation and functioning, while an additional 30% reported stable behavioral chastity with substantive dis-identification with homosexual orientation.38 However, 20% of the subjects reported giving up on the process and fully embraced a gay identity, while another 27% fell in between the two extremes.38 Obviously, for at least some individuals, being gay or straight is something they can choose.

The question of nature vs. nurture can also be seen by examining children of homosexual vs. heterosexual parents. If homosexuality were purely biological, one would expect that parenting would not influence it. Paul Cameron published a study in 2006 that claimed that the children of homosexual parents expressed a homosexual orientation much more frequently than the general population.39 Although claims of bias were made against the study, another study by Walter Schuum in 2010 confirmed Cameron's results by statistically examining the results of 10 other studies that addressed the question.40 In total, 262 children raised by homosexual parents were included in the analysis. The results showed that 16-57% of such children adopted a homosexual lifestyle. The results were even more striking in daughters of lesbian mothers, 33% to 57% of whom became lesbians themselves. Since homosexuals makeup only ~5% of the population, it is clear that parenting does influence sexual orientation.

It always amazes me when people say that they were born gay. Looking back on my own experience, I would never say that I was "born straight." I really didn't have any interest in females until about the seventh grade. Before that time, they weren't really interesting, since they weren't interested in sports or riding bikes or anything else I liked to do.

Homosexuality and Darwinism

I am not a huge fan of Neo Darwinian evolution. Nevertheless, there is some clear evidence that natural selection (and sexual selection) does act upon populations and has acted on our own species to produce racial differences.41 Natural selection postulates that those genetic mutations that favor survival and reproduction will be selected, whereas those that compromise survival and reproduction will be eliminated. Obviously, a gene or series of genes that produce non-reproducing individuals (i.e., those who express pure homosexual behavior) will be rapidly eliminated from any population. So, it would be expected that any "gay gene" would be efficiently removed from a population. However, it is possible that a gene favoring male homosexuality could "hide" within the human genome if it were located on the X-chromosome, where it could be carried by reproducing females, and not be subject to negative selection by non-reproducing males. In order to survive, the gene(s) would be expected to be associated with higher reproductive capacity in women who carry it (compensating for the generation of non-reproducing males). I can't imagine a genetic scenario in which female homosexuality would ever persist within a population.

Real genetic studies?

Within the last decade, genetic analysis of heritable traits has taken a huge step forward with the advent of DNA microarray technology. Using this technology, it is possible to scan large lengths of the human genome (even an entire genome wide scan - GWAS) for numerous individuals, at quite reasonable costs. This DNA microarray technology has led to the discovery of genes that are associated with complex diseases, such as Crohn's Disease, which is the topic of my research. If homosexuality truly has a genetic component, DNA microarray studies would not only definitively prove the point, but would identify specific gene(s) or loci that might be associated with those who express a homosexual orientation. The first attempt to do genome wide scans on homosexual males was done by Mustanski et al. in 2005.42 The results suggested possible linkage near microsatellite D7S798 on chromosome 7q36. However, an attempt to repeat the finding (along with ~6000 well-defined SNPs spread comparatively evenly across the human genome) failed to find any significant SNPs.43 However, a third study using Chinese subjects found a weak association at the SHH rs9333613 polymorphism of 7q36.44 A more general study, examining mate choice among different populations, found no genetic link, prompting the investigators to speculate that such choices were "culturally driven."45 So, the preliminary studies on possible genetic causes of homosexual orientation tends to rule out any dramatic genetic component to sexual orientation.

Conclusion Top of page

Why are people gay? The question of how homosexual orientation originates has been the subject of much press, with the general impression being promoted that homosexuality is largely a matter of genes, rather than environmental factors. However, if one examines the scientific literature, one finds that it's not quite as clear as the news bytes would suggest. The early studies that reported differences in the brains of homosexuals were complicated by HIV infection and were not substantiated by larger, better controlled studies. Numerous studies reported that possible hormonal differences affected homosexual orientation. However, these studies were often directly contradictory, and never actually measured any hormone levels, but just used proxies for hormonal influences, without direct evidence that the proxies were actually indicative of true hormone levels or imbalances. Twin studies showed that there likely are genetic influences for homosexuality, although similar studies have shown some genetic influences for homophobia and even opposition to abortion. Early childhood abuse has been associated with homosexuality, but, at most, only explains about 10% of those who express a homosexual orientation. The fact that sexual orientation is not constant for many individuals, but can change over time suggests that at least part of sexual orientation is actually sexual preference. Attempts to find a "gay gene" have never identified any gene or gene product that is actually associated with homosexual orientation, with studies failing to confirm early suggestions of linkage of homosexuality to region Xq28 on the X chromosome. The question of genetic influences on sexual orientation has been recently examined using DNA microarray technology, although, the results have largely failed to pinpoint specific genes as a factor in sexual orientation.



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http://www.godandscience.org/evolution/genetics_of_homosexuality-es.html
Last updated September 18, 2012

 

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